Una niña de 13 años de La Pampa fue detenida luego de un gran operativo policial al intentar robar 12 fibras y unos lápices de colores para el comienzo de clases. Una historia que se replica por miles de niñes y adolescentes, y lo vemos cada día en nuestras escuelas.
Y la vergüenza
que mutila decencias
la arresta
en este tiempo
en que además
el hambre
agrisa el horizonte
con trazos
de incertidumbre
de decadencia
y provocaciones
que hunden lo digno
por eso
a izar las conciencias
para proteger
a inocentes
buscando colores
con más intensidad
en la necesaria
indignación
y en el respeto
a ser
y a hacer
lo preciso
para que las bondades
de este mundo
no naufraguen
en el negro delirio
que lleva a encarcelar
a una niña
por querer
que sus hermanas
puedan pintar.


