Para no preguntar
sobre lo que duele
y ver en el fondo
de una tacita
confiada a la luz
a los cuidados
del perdurar
el verso y reverso
de lo preciado
a pesar de lo perdido
templar el pulso
como el ánimo
entre tentativas
de la belleza
cuando transparenta
otros caminos
en noches devoradoras
para salvar algo
que debe ser guardado
y pasado
de mano en mano
volver a levantar
casitas de naipes.


