Enero 2024
Por las plantas de mis pies
sube el mar a lo antiguo
de las convicciones
que me sustentan
y la piedra trizada
me dirige mensajes
con las mariposas del tiempo
concentrado en mutaciones
de haber sido orugas.
Estar pisando arena húmeda
que la marea
penetró por la noche
es saber los misterios
de otras orillas.
Oler, respirar lo oceánico
como dibujando su oleaje
en el medio de lo que da miedo
es salvalse para un siempre
que es el ahora sin pudores.
Ver recoger con espuma
el contraer y relajar
del agua que viene de lejos
acoraza para lo que vendrá
y nos endereza con las plantas
que la sal de la memoria
sabrá guardar ante brisas feroces.
Seducida por lo tallado
por ese aire sabio de horizontes
aquí una se vuelve
grano de paciencia
ala de sutilezas
y estallido de bravura.


