Y en las rendijas de la hora
clave para escribir lo urgente
aparecemos con los agujeros
que nos dejó la memoria
llena de pérdidas pero ávida
de todas las letras necesarias
para que nunca olvidemos
escribir al derecho y al revés
cada dolor que sangra
la buena gente por sus días
que se desmayan a la noche
y resucitan de alegría cuando
vuelve la luz a declarar su poesía.


