7 de junio 2024
Pregunta un niño de Gaza
increpa desde los ojos
desesperados ante el tiempo
descarnado mutilado asesinado
que le toca como maldito destino
impuesto a Él y a Su Gente
por genocidas y exterminadores
de la vida que debe crecer
y ser sin hambrunas ni ausencias
sin masacres ni duelos
en las casas de sus orígenes
entre los árboles y las risas
de los juegos y sabores
que las familias bordan
entre bailes y canciones
heredadas con el anhelo
de confiar en la bondad
de lo aprendido y enseñado
que nunca debió irse
a la devastación a la nada.
Un Niño en Gaza
tañe la campana de lo terrible
desde el temblor
conmocionado de su voz
por la muerte
que es el desayuno
el almuerzo y la cena
de todos los días
y grita con el odio merecido
a la indiferencia de ese mundo
que los traiciona
que sólo un dìa
vive un bebé
señalando alrededor
la destrucción que aplasta
al pecho del planeta
le clama desde lo visceral
desde la hermosura de su infancia
hecha pedazos en el infierno
que bombardea y vuelve tumbas
escuelas como hospitales.
Él golpea en las caras
de la comodidad su hablar
desde la mísera
condición de fatalidad
en la que viven
y desde el inminente paso
a dejar de vivir
implora para que acaben
la ceguera la sordera
de quienes deciden
que una cadena de escombros sea la cotidiana muerte de su etnia.


