Vincent van Gogh
Sacar herraduras
y quedarse con la suerte.
Celebrar pasos de lo natural.
Expulsar a envenenadores
por el círculo perfecto del agua.
Cerrar el puño
al levantar la dignidad.
Mirar pinceladas
en nubes, pétalos y gente
cuando habla la libertad.
Salir a encontrar belleza
en el baile que ignora
la soberbia de las rejas.
Calentar los huesos
del invierno indiferente
al sol de un estado
donde los azules celestes
nos declaren al aire
que no se resigna
entusiasmo fragante
con la inocencia del rosa
entre amarillas tibiezas
para no dejar en el olvido
a nuestro volcán
de fantasías y rebelión.


