A Ulises Jimenez
Con los pasos
conjugando al sol
que navega
en su manera
de ser abierto
al color exacto
de la perfecta alegría
va entre deseos
de asombrosa luna
quedándose amanecido
por amar horizontes
en el siempre
de quienes
conocen su raíz
a pleno vuelo,
esa férrea amistad
con lo espontáneo
como con su perro
y la dicha
que sustantiva
desde la voluntad
y las certezas
el polen de sus días.


