Plegar las rutinas
entre casitas de naipes
y si no sabemos
aprender a jugarlos
o recordar cómo el tiempo
se baraja tranquilo
mirando al cielo
desde el patio
imperdible de la niñez
que llena los pulmones
de pensar el presente
donde el hogar
es un libro
y el libro la tabla
para que el naufragio
torne en oficio
de lo que surja hacer
como luthieres
de momentos
y ocurrencias
porque las manos
vueltas herramientas
son palabras que salen
porque brillan dentro.


