Aroma todo un día
con su noche
trayendo confianza
en el viajar que concede
merecidos encuentros
ante comienzos
alumbradores
de horizontes
entre bondades
que los entresueños
dejan ver y escuchar
por la firmeza terca
de los deseos
dadores de seguridad
recibida por la fortuna
que habita en el pecho
cuando éste confirma
el paso del sol.


