A Pili, Jazmin y Lautaro ![]()
La amorosidad
tiene tantas veletas
para resumirse
sugerir nortes
y saludar
con caracolas
del recuerdo
que suenan
cuando aparece
una de ellas
suavemente ondeando
y con signos
de exclamación
como ante el instante
de tres seres
que en una foto
tienen su vista
se me antoja
hacia el conejo
de Alicia
u otro hallazgo
por estar al sol
acorazonado
de sus maneras
y en la dirección
que el viento
de las alegorías elegía
para sus encuentros.


