Las uvas atestiguan
lo solaz de la casa
donde las historias
suben por la savia
del patio que escucha
lecturas de años
con el maíz del verano
que traen nuestros pasos
a la leyenda
de una higuera
frescor de legados
donde conversan
invisibles presencias
entre redondeces del verde
al dibujar sonrisas
trepando por probar dulzores
mientras el protagonismo
del retorno
es certero
por confiar en despertares
de la gente sin miedo.


