Trajo lo rojo
que las alegrías traen
a la plaza
inmensa de ausencias
entre trinos
completa compañía
en estos tiempos
como la fugacidad
de estar con quienes
son las voces
para conversar.
El cardenal tan cerca
de la mirada
es contento
mientras acerca
un deseo a mares
que en el mundo
tiene potente latido
ver las plazas habitadas
por la simple pausa
que la vida
hace en ellas.


