Pablo Picasso (1881-1973)
Al abrir los ojos
en el despertar
cada mañana
la danza del color
nos da la mano.
Y comienza
día a día
ese ondular
en el cuerpo
y la mente
que son proyectos
desde la luz
y la voluntad
junto a quienes
propician
el arabezco
de amasar el aire
con la tarea
encaminadora
del arte
en el abrazo
que es coreografía
de piernas, cuello
cabeza y tronco
creando con el sol
del movimiento
la luna del deseo
en el baile
que rema
en nuestros pies
aunque estén quietos.


