De mi libro Manuscrito de Los Desterrados.
A Mercedes Sosa.
Las cenizas cantan
en el canal cacique,
la voz es agua
y la mujer brisa
por deshielos
que ondulan
el devenir del verde,
cuando agorriona
a esta tierra
entre ajetreos
de montañeses,
cultores del silencio
que eleva
añejas compuertas,
para que arraigue
como antes
lo ubérrimo
de ella,
ahora en el cauce
del Guaymallén
surcando guitarras
en la arboleda
de este desierto
que entona
por el lecho huarpe
el ir y volver.
Cantora del pueblo
América y el mundo
echan a volar
sus prodigios,
los que encienden
la cumbre andina
con el riego
de su canto.


