Muchas Gracias Karmiñe Txuri por la Fotografía y el Cariño Inspirador a los Botones ![]()
Según colores, tamaño
de dos, cuatro
o lo que sea de agujeros
los botones siempre
curiosean
en nuestras historias
y las cuentan
cuando pueden
volver al ojal apropiado
de algún tiempo
en que siendo
testigos abiertos
o cerrados del palpitar
relatan
sobre esa mariposa
que sorprende
o la hoja seca
igual al punto y aparte
entre la piel y el aire
como también el juego
donde en giros
girábamos con la piola
entre los dedos
siendo la zumbadora
crónica del deleite.
Los botones seducen
estando juntos
en un escenario
donde actúan al unísono
para dejarnos en claro
que donde hubo
compañía de abrigo
favores que amparan
alivios confiados
ellos con remotas
o joviales existencias
son parte determinante
de las tramas
que nos hacen
quienes somos
abriendo o cerrando
la desnudez tan propia
del amable vestir
en un mundo de infinitos
cuerpos con o sin latidos.


