En el deseo
de los árboles
está el milagro
sin escondite
y con salida
al infinito
ese volver
al origen
de todo
lo que no
tendremos
en este mundo
que ofende
por precipicios
y escarchas
de mentiras
ante cada puerta
abierta al paso
de ese imposible
tan real
como sencillo
es el derecho
a contar
las hojas
del miedo
entre cielos
que cobijan
y nos vuelven
valentía enramada
para el aire
que guarda colores
de ciertas verdades
como la mañana.


