El perro más abril
del mundo
de las palabras
que te amarilla
de maravillas
la boca
por los girasoles
los trigales
esos soles
de la amistad
que aparecen
en la mente
nombrándolo.
Porque todo ello
era El Abrilito
y lo que no
podré escribir
porque aún
anda invisible
en la casa
de lo que no tiene fin
y por confiar ahora
en lo amoroso
de salir
a su encuentro
luego de soñarlo
vivo en la infinita
alegría de volver
a verlo
y no atreverme
a la caricia
para cuidar
el estar allí
sin despertar
ese momento
con Él
y con Quien
también soñé
mi Nona Rosa
la amada
de los siempres
a la que le pregunté
si veía a mi perro
y me confirmó
que hay así regresos
lejos de la muerte.


