Con los colibríes de las alegrías
prontas en el ábaco
de contar lo amoroso
para darlo entre montañas
de instantes que las inventan
nos lleva de la mano
para alejar extrañezas
del lado del mundo
a donde no llega
la cascada de su risa
tan vuelo de garzas
por la albura
de su inocencia
tan diámetro abrazador
de un álamo abuelo
es su pureza
ante el camino
que suele ahuyentar anhelos.
y llaves del contento.


