Mientras que sepamos
hallar la salida
a la puerta del mundo
anhelante de encuentros
confundido entre llaves
y huídas de pasos
es grato el momento
para detenerse
y abejarse
a polinizar esperas
confiando el futuro
al danzante acto
que abre claridades
ante las flores
esas certezas
nutrientes de miradas.


