loader image

AZULAR

Quizás con las palmas

vueltas a mirar

la cara del sol

se desplieguen dones

desde el capullo

que vamos tejiendo

con los secretos

de alguna invernada

en pleno otoño

y dejemos ir

como soplando

la liviandad de los años

para no dejar

en el herrumbre

al ancla conversadora

con aquellas costumbres

que nos hacen

quienes somos

y por las amadas raíces

sabedoras esenciales

de alientos y encuentros

esos aletazos

entre olvido y ficción

necesarios para azular

como la poda

en el jardín

privado de luz.

Share This