La lengua de algunas cosas
farolea en la memoria
sobre los manuscritos
de lo que fuimos
siendo escalera
y somos claro
que somos
entre escondidas
por un tiempo
sin peso ni talla
de lo que abruma
el de escalones
como zapatos lustrados
y ruedas incansables
para llegar
o estar entre frutas
de esa luz
que siempre será juego.


