La última pieza
del rompecabezas
que La vuelve maravillas
en el país patas arriba
por pura alegría
La hizo intacta
de intensidad
para jugar
con lo cortaziano
en el medio de la lluvia
como al rayo
del mismísimo sol
que nos inicia
porque Jazmín
es elegida por su día
como las revoluciones
y por ello
la corriente del río
suena y resuena
en lo borgeano
de sus maneras
aliadas a las gatas
libremente izadas
en la cotidianeidad.
Ella y los comienzos
ese hablar de piedras
con lo cristalino
en el andante ladrar
de su perra amada
estampa besos
en telas que escriben
lo cordial de esta época.
Cómo no inclinar los oídos
a la ventana verde
donde un vibrato de violín
dibuja colores ondulados
hacia la primera hora
del nacer
cosido al augurio
de cierto hipocampo
que sorprende en la memoria
de lo que está entero.
Jazmín
guarda arrullos de abuela
en el brillante dije
que alumbra el tejido
de lo que es
porque fue
y lo estrena
como primer día del año
invitando a leer
la completa obra
de Quien azuló al mundo
con el amor surgente
de una tal Julieta
de un tal Romeo.
Suspirar por ese aroma
propicio de piezas
tan sugestivas
como queridas
que en su presencia
dan vuelta aires
y así cada cual se tienta
para armar y desarmar
rompecabezas
siendo oleaje de plenitud.


