La viva herencia
de hacer juguetes
es el rasguido
desde un instrumento
tan parecido
a ciertos vientos,
es voz de mujer
que canta
a muertos queridos
pidiendo antes permiso
cuando conversa
con ellos.
Son los sueños
similares al querernos
al querernos más
con lo intenso
de quienes sabemos
o no
lo que es
dar de mamar.
Juguetear
para que el mundo
sean collares
de serenidad
entre colores
abundantes
colgados al cuello
de mariposas
que sin saber
los van soltando
y son el día a día
destinados a parar
balas
hambre
algún dolor
aunque sólo
sean intentos,
no ovidar
de intentos se vive
se sobrevive.
Juguetes entre las manos
para que el juego
descubra lo que se cree
extinto
es hacerle pito catalán
a la peste
que desanima.


