Hacer cumbre
cuando aparece
lo espontáneo
que alienta
desde el color
potente
de la sencillez
y malogra
la aridez
de la nada
haciéndonos bien
volviéndonos
a ras del suelo
aconcaguas
en las flores
que nos aljiban
las ganas de vivir.

Hacer cumbre
cuando aparece
lo espontáneo
que alienta
desde el color
potente
de la sencillez
y malogra
la aridez
de la nada
haciéndonos bien
volviéndonos
a ras del suelo
aconcaguas
en las flores
que nos aljiban
las ganas de vivir.