El ramo del vuelo
que semillea
aireado de cuerdas
cuando atraviesa
desde las plantas
de nuestros pies
hasta los cabellos
intacto de perfumes
que enamoran
al alma del sexo
encumbrando
en el silencio
como suele ser
el del planear
de cóndores
y como es la música
esa magadorable
que despierta
a todo
lo que si se puede.


