Que nos llueva la vida
sin perder más
que el desapego
por tanto guardado
durante años
y más años
de buen cuidar
como bien vivir
los instantes
el amor y el ir al mar.
Que nos volvamos agua
que cae porque canta
ser de cielo
y beberse la tierra
donde hundimos
las manos del soltar
todo lo que fue refugio
y ahora se va
donde nace el espacio
para ser liviandad
y regocijo de haber sido
para seguir siendo
en Quienes
despejan el horizonte
del tiempo macerado
como los matices
que dan significado
a la noche sentida
como día y a lo amanecido
como espejo del continuar.


