Vamos a encontrar
la manera de seguir
repartiendo cada día
los panes del alba
porque sabemos
de sus levaduras
en lo vivaz
que transmuta
especiales nutrientes
para quienes
no resignan las ganas
de ser rebelión
como el viento
que cruza la cara
del mismísimo opresor
animando con su paso
a ser sumándose
en lozanías
que despabilan
pasiones tan necesarias
como el fin del ayuno
mientras nos premian
fragancias de rosas.


