Y volver
a la complicidad
de ser pasajera
entre fotografías
de un viaje
cautivado
por la mecida
con reminiscencia
de tren
único aliado
en el ir y venir
sin falsías
que desconocen
la pausa
laberinto con salida
en esa película
tras los dones
del vivir.
Acompañarse
sobre vías
que significan
a nuestras honras
y encontrarse
con la estación
del puente
techo de rieles
urdimbre
de entrañables
llegadas y partidas
vuelta otra
malograda
en el perjuicio
de volver
a lo viejo
el desamparo
sin huellas
de legados
ferroviarios
de nostalgias
inspiradoras
en el andén
que sabe esperar
a lo querido
y escuchar
definiciones
de campanas.


