Foto de Angela Bruccoleri ![]()
Para encontrar cordiales
movimientos de vivencias
en algún recuerdo
y volver a estar
a la orilla del Rin
que ciertamente
pertenece a los cisnes
es preciso pensar
en el idioma de sus cuellos
que nos emparenta
intensamente
con aquello de lo humano
transparentado entre piedras
donde las aguas
mecen el sonido de plumas.
y así levemente
regresar a escuchar
lo que rumiaba dentro
y no dijimos
porque los viajes
suelen hablar
luego del tiempo
después que decantaron
ires y venires
en el desorden
de la emoción
palabras dichas
y silencios
para dejarnos al fin
contemplarlo tal si fuera
el arco del cuello
con que los cisnes
sentencian la armonía.


