El día más esperado: las elefantas Pocha y Guillermina partieron hoy al santuario de Brasil
Son un viaje que sabe
la infinitud del contento
porque lleva a las pisadas
del definitivo suelo
desnudo de la libertad
desde el parque
junto al piedemonte
donde la melesca
del cariño
hizo por años
quererlas
y ahora saludar
el dulzor
de otro destino
para sus vidas.
Y ahí van ellas
madre e hija
de lo cardinal
que besa
con trompas
cual campanas
en la brújula
de los silencios
que miran explicando
el amor del aire
hacia quizás
un regreso al origen
esos bosques
enselvados
que compaginan
lunas elefantas
ante el sol
de la hierba fresca
ese retrato
donde se extraviará
el encierro
y otras herrumbres
del dolor
para ovillar
y desovillar
al tiempo
y su santuario.


