loader image

Vendimia

La siesta

echa a andar.

Entre el barullo

de hojas

la mancha gris

de su camisa.

Calor y chupalla

mantienen un combate

mudo, alejado.

Y yo

cómplice de moscateles

y cangrejos

persigo cada gesto.

Respiro hondo

ese aire

suavizado de álamos

y oigo

su antigua paciencia

cortando racimos.

¿Quién tiene un carro?

La vendimia

esta cansada.

Y mi padre

sigue

maduro de penas

inclinado

sobre el campo.

Share This