«Un viejo ingeniero puede aún, de mala gana, fabricar una turbina -no será de primera calidad, precisamente porque fue hecha de mala gana, pero cumplirá su función. Pero no se puede escribir de mala gana un poema».León Trotsky,» Diario del exilio» – 9 de marzo de 1935 –
Cuando se abraza
tu mirada al árbol
que la escribe
y cuando olorosamos
la lluvia de madrugada
soñando con la amiga
que ya no está
pero ríe y acariña
nuestros cuerpos
calandrian
porque sucede
la poesía
en la desnudez
de lo que no perece
haciendo guiños
al universo
desde la casa
donde el color
nunca dejará
de atreverse.


