A la mía, María Concepción
Vamos luna
te navego
en mi sangre
como si fueras
mi madre
y me voy
con tu nave
sea por aguas
sea por aire
Ay luna
dijera lunera
y cascabelera
Ella
como estribillo
aprendido
para ser
así recordada
al salir
a ver la llena
luna entera
o imaginarla
en la cara
que tocamos
mirando al cielo
para volver
con Quien
nos diera
todo
la vida
y hasta
esa manera
de amarla.


