Carmen Ormeño Discepolo
Por tus mareas
para aprender
y enseñar
misterios
y bondades
las idas y vueltas
son tablas
del escribir
con un testigo
tan amado
como memorioso
el teatro
de raíces
y campanas
que abraza
al temple
de la luna
como al sol
y a las nobles risas
que nos salvan
en tu entera
y fiel caligrafía
de la esperanza
por las arcillas
que saben
no sólo
de lo humano
son el jardín
la armonía
de un cosmos
que leemos
en tu mirada.


