Algo llega y me dice
desde entonces
y para siempre
seguí saludando
con esas voces
que aunque queden
en la garganta
salen del corazón
y le dan sentido
a tu estar
con la niña interior.
No dejés de saludar
por los guiños
de alguna hoja
de pétalos
que seguro
están declarando
sus verdes razones
de ser lo bueno.
Y en este mundo
la amistad con plantas
concede vuelos
en esos globos
inventados por las ganas
de irse tal pájara
o quedarse suspendida
en pentagramas vegetales
mientras mirás
esencias que sustentan
pulmones y pupilas
siendo la inspiración
más certera
el crecer de la paciencia
y del tiempo apasionado
entre tus dedos y la tierra
el que dará asomo
en tu ventana
a un perfume leal
y tan enamorado.


