a Camilo Jimenez
Esos instantes del sol
que elige para taparse
la cara
seguirán diciéndonos
nostalgias del día,
monólogos de un ebrio
en medio de arbustos solitarios
y caballos en la lejanía
claras manchas en lo marrón
y blanco de sus pelajes,
nuestras miradas
desde el parentezco
conjugado con el paisaje
cada vez más enjarillado
en las corrientes del aire
que llevan al parapente
de la ilusión
por los últimos rayos
contorneando cerros
como en un patio
ante este agosto
vecino de golondrinas
amigas de los actos inesperados,
esos contentos para afrontar
la geografía de las dudas
desde la contemplación
y el día de celebrar
una declaración de amor
levantando la cabeza
para mirar la medialuna
en la claridad tan pronta
a ser noche.
El Challao – Las Heras – Mendoza.


